22.1.07

Eugenia. La descripción en Madame Bovary

El estilo elaborado de Flaubert tiene un matiz musical intencionado. Después de cada frase, la declamaba como un actor para descubrir como sonaba, y la corregía hasta evitar toda cacofonía o repetición innecesaria como si de una melodía se tratase. Si el complemento indispensable de la melodía es el ritmo, lo busca acercando su prosa al verso a través del pulso que le marca la situación y el estado de ánimo de los personajes, tal como el mismo cuenta en la correspondencia que mantiene con Louise Colet durante la gestación del libro.

Sin embargo pienso que de alguna manera esto es incompatible con la obstinación por la descripción. Es innegable que hizo de ello un arte que ha dado lugar a muchos estudios, pero para mi gusto sobrecarga la lectura, le quita tensión, le resta dinamismo y sobre todo interrumpe la fluidez de la historia interfiriendo en la armonía que busca. El resultado es una melodía con demasiados adornos.

Stefan Zweig decía que el éxito de sus libros provenía del vicio personal de ser un lector impaciente que busca ser arrastrado hasta la última línea sin tomar aliento, y yo lo comparto totalmente.

Eugenia.

16 comments:

Isabel said...

Hola a todos/as
Todo tiene sus ventajas y sus inconvenientes:
Los pasajes descriptivos nos hacen conocer esos lugares que, sin duda alguna, Flaubert conocía tan bien. Los matices que nos preenta son sobresalientes.

Por otra parte, la novela pierde agilidad, es cierto. Y eso hace que nos cansemos y que muchas personas no se sienta atraidas por la novela. Ya tiene esa fama.

Pero desde el punto de vista del lector/a de aqullos tiempos esto no fue así. La novela se covirtió en un gran best-seller. Era la forma de escribir de entonces.

Un abrazo.

Rosenrod said...

En realidad, es un problema común a la novela decimonónica. Hoy en día, no se escribe así, pero hay que tener en cuenta que se trataba de una época sin medios audiovisuales: todo debía ser descrito para que el lector supiera de qué le estaban hablando.

Un saludo!

Carissa García said...

La figura de Gustave Flaubert es muy especial. Tenía muchos detalles en lo que se muestra la perfección maniática de su persona como "la palabra exacta", sin embargo creo que eso fue lo que ayudó al inicio del naturalismo. "Madame Bovary" abre la ventana para que el ser humano se sensibilice por detalles antes no vistos y le de importancia a lo no importante.
En mi punto de vista, esta novedad fue la que impactó tanto en el siglo XIX, fue la que impulsó a la creatividad científica de Zolá; y para mí sigue siendo totalmente armónica.

Cineahora said...

Como señala Isabel, supongo que esa era la manera de escribir de la época. Y por el comentario sobre el depurado estilo de Flaubert (que desconocía totalmente), no hay duda que sentía auténtico amor por las palabras, fueran escritas o declamadas en voz alta.

Anonymous said...

Pues a mi me asombra la precisión con que describe cualquier situación, me imagino que se debe o bien a un trabajo de cirujano o bien a que tiene un don natural, algo mágico que le permite escribir así,y tampoco es tan prosaico, no es Emilio Salgari desde luego. También me llama la atención la forma en que describe las emociones, con distancia. Me recuerda al narrador de la Edad de la inocencia, creo que era Nuría Espert. Contaba los mayores dramas como quien describe una planta.Creo que es una novela para saborearla despacio.
Domina el lenguaje de una forma asombrosa.
maria.

Anonymous said...

Saludos,
A mí siempre me han gustado los relatos ágiles y en los que la acción transcurre rápidamento. Es por eso que el libro me parece muy lento en algunos momentos. No me gustaría quitarle valor, pero no es el tipo de literatura que más me agrada.

Un abrazo,

pequeñoIbán! said...

Ahora que mencionas a Stefen Zwaig y asu gran frase... creo que también sería genial que un día nos ilustraras sobre cartas de una desconocida... que tb tiene peli, de hecho dos, ¿no?

Un saludo!

Eugenia said...

Lo importante es llegar cualquiera que sea la forma ¿no?.
"La palabra humana es como un caldero cascado en el que tocamos melodías para hacer bailar a los osos, cuando quisiéramos conmover a las estrellas".
2ª parte.
capítulo XII.

Ángel said...

Nunca quise leer M. Bovary. Era de esas obras que siempre se resistían y, por más que me aconsejaban, nunca me apetecía leer. Uno de los motivos era precisamente la descripción. Me imaginaba la obra como una especie de Regenta. Largos párrafos descriptivos.
Quizás debido a mi carácter inquieto siempre me gustaron más otro tipo de libros, como los que menciona Zweig.
La gran sorpresa es que acabo de descubrir en M.B. una gran obra, una novela con grandes temas que todavía hoy son actuales, y que, muchos, tocan nuestro interior.
Y todo esto a pesar de esos párrafos descriptivos que tanto odié en su momento.
Mi concepto de esas descripciones y de la novela fue cambiando a medida que leía la novela y que la comentábamos. Poco a poco fuí descubriendo su valor.
Saludos
Ángel, aka Natalia Book

mesié bovarí said...

Si no fuera por esas malditas descripciones tendríamos un gran relato corto.

Emma said...

Estoy de acuerdo con lo de las descripciones. A veces son como... demasiadas...

Pero bueno, así es el realismo, no?

Isil said...

Es medio densote pero necesario para entender como alguien ( la protagonista) puede perderse en la ensoñacion que los mismos libros y relatos le producen.

Lo engorroso que mencionas de las descripciones hace referencia a ese mundo miti realidad miti fantasia que se va creando emily.


Es una puesta en abismo de las mejorcitas.

Faltan los dibujos pornos, eso si.

Natalia Book said...

Emma, mesié Bovarí: hay una cosa curiosa. Creo que aunque a muchos lectores nos cansen las descripciones, en general se aceptan. Y es que, como siempre decimos, la calidad del libro es muy buena.

Y me gustan esas dos frases: por una parte la original del libro elegida por Eugenia. Dice muchas cosas.

Y también la de Isil. Resume perfectmente la intención del autor.

Saludos

Jordi M. Novas said...

Los pasajes descriptivos deberían tomar el pulso de una narración en contadas ocasiones. Las largas descripciones tienden a ser maquineas demostraciones de algo que quiere demostrar el escritor. Algo que muchas veces tiene que ve más consigo mismo que con cualquier otra cosa.

Natalia Book said...

Jordi,
Apuntas un elemento nuevo. La capacidad de ser maniqueas. Un dato muy interesante
Saludos

www.crearpaginaweb.com said...

Really effective data, thank you for the article.