Y es que en realidad todos sabemos que si hay alguna esperanza está en los proles.
Pero para que una verdadera revolución tenga efecto el pueblo debe de estar unido. Eso no interesa, así que la maquinaria del poder se pone a funcionar para separarnos.
Si nos tienen ocupados en luchar unos contra otros nunca nos plantearemos qué es lo que hacen los que mandan. Es muy importante dividirnos en dos bloques totalmente opuestos, así nuestros ‘enemigos’ nunca podrán tener nada en común con nosotros: izquierdas/derechas, Madrid/Barcelona, jóvenes/viejos, rockers/ mods, hombres/mujeres, norte/sur, ricos/pobres…. Divide y vencerás.
En cualquier aspecto de la vida nos buscan algo o alguien a quien oponernos; nos encontrarán un enemigo que ponga en peligro nuestra privilegiada posición. Nuestros dos minutos de odio tienen que estar perfectamente concentrados.
Para evitarnos pensar están lo medios de comunicación que nos dicen lo que hay que decir y cómo hay que actuar. Así, al final puedes ver cómo se pelean dos personas en un bar por la conveniencia o no de una ‘opa hostil’ sin ni siquiera saber lo que es. Increíble.
La imaginación, la libertad de pensamiento, la libertad de elección y la tolerancia están entre las pocas cosas que nos pueden salvar. Y sobre todo la actitud.
Pero para que una verdadera revolución tenga efecto el pueblo debe de estar unido. Eso no interesa, así que la maquinaria del poder se pone a funcionar para separarnos.
Si nos tienen ocupados en luchar unos contra otros nunca nos plantearemos qué es lo que hacen los que mandan. Es muy importante dividirnos en dos bloques totalmente opuestos, así nuestros ‘enemigos’ nunca podrán tener nada en común con nosotros: izquierdas/derechas, Madrid/Barcelona, jóvenes/viejos, rockers/ mods, hombres/mujeres, norte/sur, ricos/pobres…. Divide y vencerás.
En cualquier aspecto de la vida nos buscan algo o alguien a quien oponernos; nos encontrarán un enemigo que ponga en peligro nuestra privilegiada posición. Nuestros dos minutos de odio tienen que estar perfectamente concentrados.
Para evitarnos pensar están lo medios de comunicación que nos dicen lo que hay que decir y cómo hay que actuar. Así, al final puedes ver cómo se pelean dos personas en un bar por la conveniencia o no de una ‘opa hostil’ sin ni siquiera saber lo que es. Increíble.
La imaginación, la libertad de pensamiento, la libertad de elección y la tolerancia están entre las pocas cosas que nos pueden salvar. Y sobre todo la actitud.



