10.2.07

Natalia Menéndez. Flaubert y el Ángel del Hogar

Madame Bovary no es una novela de adulterio, sino del adulterio de una mujer.Es cierto que si se hubiese tratado de Charles la obra habría sido juzgada de distinto modo. Flaubert se vio envuelto en el escándalo y en asuntos legales por plantear el adulterio de Emma, mientras que las referencias al padre de Charles, al que se describe como mujeriego, carecen de importancia.

Se ha comparado a Emma en muchas ocasiones con otras “adúlteras” de la época, como Ana Karenina. Un ejemplo claro y cercano es Ana Ozores, “La Regenta”. Por qué su infidelidad no resulta tan escandalosa es sin duda por el tono de penitencia que rodea al adulterio de Ana Ozores. Emma, sin embargo, aparece representada como una mujer que busca los placeres, y eso la sociedad del siglo XIX no lo podía consentir.

Me gustaría hacer referencia a ciertas teorías que pueden servirnos para comprender que la actitud de Emma fuera juzgada tan rígidamente. Según importantes médicos como Isaac Baker Brown, J. Caspar Lavater, etc, que publicaron sus investigaciones a mediados del siglo XIX la mujer no podía experimentar deseo sexual, ni placer, por supuesto. Esto sólo le correspondía al hombre. La mujer tampoco estaba capacitada para desarrollar el pensamiento profundo, sólo le correspondía la esfera de lo sensible.

La mujer virtuosa debía ser asexual, “the Angel of the House”, definición de la mujer ideal decimonónica que surgió de un poema de Coventry Patmore. El deseo sexual desaforado era considerado una enfermedad mental, la irregularidad menstrual causa de histeria y algunos proponían la clitoridectomía para erradicar el deseo sexual por completo a enfermas de “erotomanía” o deseo sexual agudo. En general se consideraba que la menstruación predisponía a las mujeres a padecer enfermedades mentales (de hecho “histeria” viene de “hysteron”, útero en griego). Esto sucedía hace sólo hace 150 años.

La novela, sin embargo, más que de adulterio, trata acerca de un tema mucho más complejo, la búsqueda de la felicidad. Emma cree que va a lograr la felicidad casándose con Charles, gracias a sus aventuras posteriores, gastando dinero en caprichos. Sin embargo no alcanza la felicidad, lo que la lleva a la frustración, la desesperación y a su final trágico.

13 comments:

Anonymous said...

En realidad, a la mayoría todavía nos ven en ese papel de Angel de la casa, en ese papel de mujeres decimonónincas que dices. Objetos decorativos de una casa que nosotras nos ocupamos de decorar. Y es que somos muy sensibles y tenemos un don especial para la belleza. Pobrecitos ¿Qué saben ELLOS de sensibilidad?

Homais said...

Las mujeres han sido siempre las víctimas de la represión sexual. Se les ha negado el derecho al placer y a la libertad de decidir sobre su sexualidad.
Las religiones, en relación con el sexo, siempre han sido más intransigentes con las mujeres que con los hombres.
Todo en conjunto, es el reflejo de una sociedad dominada por el hombre.

isabel said...

Hola a todas/todos
En primer lugar decir que cuando comenzamos a leer M. Bovary nunca pensé que acabaríamos hablando de los derechos de las mujeres y de nuestra situación.
Creo que los comentarios sobre la lectura etán siendo muy buenos y aportan datos muy interesantes. He tenido que leer varias veces lo que Natalia ha escrito para creelo. ¿Cómo se podían pensar tales cosas y, sobre todo, como se podían aceptar?
Homais menciona las religiones, pero no solo las religiones, las leyes tampoco han tenido nunca en consideración a la mujer.
Mi única esperanza es que algo comienza a cambiar. Pero todo va tan lento que no se si algún día llegaré a verlo.
Un abrazo

Ana said...

Es un gran matiz el decir que la novela no trata sobre 'adulterio', que trata sobre 'el adulterio de una mujer'. Las novelas con adulterios de hombres son otra cosa y se ven con ojos diferentes. Ni siquiera provocan escándalos. ¿Están socialmente aceptados?
Ana

pequeñoIbán! said...

Me parece muy bien eso de que madame bovary no es una novela de adulterio, sino del adulterio de una mujer. Creo que eso es lo que define a los grandes libros, que las historias sigan perteneciendo al final a sus personajes

Un saludo!

RR-Eriador said...

Las religiones han sido, y pretenden seguir siendo, un instrumento de mantenimiento del poder, poder de clase, poder de raza, poder entre los sexos. La socialización del sexismo usa varios instrumentos para perpetuarse y el más potente es la (mala) Educación. Si las mujeres siguen en papel secundario es porque siguen perdiendo la guerra de la igualdad. Desde el nacimiento se les siguen bombardeando mensajes desde la familia y el entorno de cuál es su papel en la sociedad. La escuela y los medios de comunicación completan la faena (simplificando un poco). Se remarca su diferencia con ropas y avalorios ("propios de mujeres"). No hay demasiada reflexión crítica al respecto, salvo en entornos denostados ("esas feministas"). En Afganistán es un burq´ha y aquí maquillaje y ropa ceñidita. No me extenderé porque dejo atrás a Emma. A Flauvert se le puede considerar cismático, sus ideas socavaban los cimientos del sistema de socialización del sexismo. No existe aquéllo de lo que no se habla. Empezar a hablar de ello es el principio del fin. Y sí, compañeras de lectura, los hombres seguimos teniendo patente de corso social. O, al menos, es mi percepción de la realidad. Y sí, sabemos de sensibilidad y de un montón de cosas más. Pero, ¿quién cede el poder cuando lo detenta????. Se precisan nuevos formas de relación, compartiendo (la sensibilidad también) ventajas y miserias. Para ello podemos empezar en casa y en nuestro entorno próximo, luego ya se verá.....

Anonymous said...

Natalia, me alegra que hagas mención al tema de la felicidad. Es cierto que, como apuntais, en el libro hay muchos temas. Pero yo me quedo con este. La búsqueda de la felicidad es algo que todos los humanos debemos emprender.
A nivel colectivo, seamos hombres o mujeres, debemos sentar las bases y luchar pora que todo el mundo pueda alcanzar ese estado.
A nivel individual la vida y sus zig-zags nos van indicando en cada momento qué debemos hacer para alcanzar esa felicidad. Pero a veces las decisiones no son siempre fáciles de tomar.

He visto 'juegos secretos'. En la película se hace mención al libro y veo precisamente eso: la lucha de una mujer por alcanzar la felicidad. Creo que quien lea el libro tiene que ver la película.

La mujer justa said...

deseando ver juegos secretos, me limito a dejar constancia de que la frase inicial de natalia es perfecta para definir madame bovary. tengo la misma sensación que tú, enma no es una adúltera a secas, sino una víctima de su propia infelicidad, la que le ha tocado vivir. bicos.

Jordim said...

150 años me ha sonado a poco. Me da a mi muchas veces que la evolución se ha limitado a una cuestión meramente tecnológica.

Rosenrod said...

Un apunte: en "Juegos secretos" hay una escena en la que "Madame Bovary" tiene muuuucha importancia.

Un saludo!

Now, Catastrophe! said...

Natalia,
he visto que has comentado en varios blogs sobre la primera reseña del proyecto... ¿Por qué no te metes también?
Si le preguntas a Bluelephant, estoy casí seguro que podrías entrar. Yo ya me encuentro expectante de lo que tu podrías también escribir.
Saludos.

paco said...

Hola!
Veo que este clú cada día es mejor. Los comentarios se van superando día a día.
Enhorabuena a todos/as los que colaboran.
Hay una cosa que creo que nadie ha mencionado en cuanto a Emma.
Y es que al menos ha tenido la oportunidad de elección. Puede haberse equivocado o no. Eso sólo se sabe después de haber hecho las cosas. Flaubert ha dejado a una mujer tomar una elección. Hace ¡150 años! ¿No es eso positivo?

sara bovary said...

Hola,
rr-eriador,
los medios de comunicación bombardean a todos y a todas ,hombres y mujeres. Obviamente, hay y tiene que haber ropa 'propia de mujeres. Soy mujer y me encanta ir a la moda, y maquillarme y también ir a la peluquería. Creo que me gusta esa forma de expresar mi personalidad. No me gustaría que fuéramos todas, ni que fuerais todos, de uniforme, como en los campamentos, anulando la personalidad. ¿Y por qué no voy a llevar ropa ceñidita? En otros tiempos se prohibía ¿ahora también? ¿Qué tiene que ver eso con ser y sentir como una mujer?
Al fin y al cabo, soy mujer y puedo elegir. YO elijo. Obviamente, todo está mediatizado y todas y todos estamos influidos por medios de comunicación, por las marcas, por 'la moda'. Pero que triste sería el mundo vistiendo todos y todas de gris. o de azuloscurocasinegro.
Es sólo una opinión, :)