16.4.08

Adiós

Comenzamos nuestro viaje en Viena y fuimos capaces de subir río arriba a través de las tinieblas para encontrar, por fin, el verdadero corazón. Nos fuimos hasta Texas en tren, en el mismo tren que luego nos llevaría a 2046, con Guy y Bruno. Y Humbert nos llevó de viaje con Dolores por todos los estados de la unión. Hasta que en la América profunda nos estremecimos con un crimen a sangre fría. Ah!, el horror, como decía Marlowe. Un horror que nos hizo buscar la ilusión en la vida de Hector Mann.

Y esa ilusión nos hizo colaborar con varios proyectos. Las sesiones dobles y el proyecto Salinger. Y llegamos a preguntarnos con qué sueña Emma o con qué sueñan los androides. Pero seguro que no era con un chivo eléctrico que estaba de fiesta. Quizás todos seguían soñando con Lolita, o con esas vírgenes que se suicidan porque esta vida no está hecha para ellas, ni para John Trevanny. Porque para sobrevivir a la partida de ajedrez con la muerte, quizás tengamos que ser todos un poco Ripley, o admitir que nuestro secreto, como el de Coleman Silk, nunca puede estar oculto, que sólo seremos felices si descubrimos nuestros secretos o los confesamos en el hueco de un árbol. O si el sabor de una fresa salvaje nos recuerda lo que somos.

En realidad, esto es una carta a todos esas personas desconocidas, más de 5.000 que a través de estos años nos siguieron. A las 73 personas que juntos leímos y vimos Blade Runner. A todos los anónimos, a Portnoy, a Jazzman, a la Mujer Justa, a Rosenrod, a Cinempatia, al Pequeño Ibán, a Budokan y a J. Alvarez. Y a todos lo que no recordamos pero nunca olvidaremos.

¿Quién es Natalia Book? Natalia Book somos todos. Y también tu, viejo Bob. ¿Es que no ves que los tiempos siguen cambiando? Bueno, quién sabe, seguro que aparecemos un día tras una máscara de pétalos de amapola.

28.3.08

La familia. Philip Roth

Obviamente ni Coleman, ni tu ni yo podemos elegir la familia en la que nacemos. Algo tan circunstancial y fortuito marcará, sin embargo, toda nuestra vida. Determinismo.

Para Coleman, pertenecer a una familia de color le impide hacer realidad sus sueños, por lo que renuncia a ella. Los vínculos de dependencia que le generan son una forma de esclavitud que no le dejan ser libre para decidir su futuro o su posición en el mundo.

En un primer momento los padres y hermanos, y después los hijos que también acabarán por juzgar sus acciones.

Teorías sobre este concepto nos las encontramos, por ejemplo, en la ideología marxista. F. Engels, en su libro El origen de la familia, de la propiedad privada y el estado, nos recuerda lo siguiente:

En su origen, la palabra familia no significa el ideal, mezcla de sentimentalismos y de disensiones domésticas, del filisteo de nuestra época; en principio entre los romanos, ni siquiera se aplica a la pareja conyugal y a sus hijos, sino tan solo a los esclavos. ‘Famulus’ quiere decir esclavo doméstico, y ‘familia’ es el conjunto de esclavos pertenecientes a un mismo hombre.

Y Marx añade sobre el tema: La familia moderna contiene en germen, no sólo la esclavitud, sino también la servidumbre, y desde el comienzo mismo guarda relación con las cargas en la agricultura. Encierra, in miniatura, todos los antagonismos que se desarrollan más adelante en la sociedad y en su estado.

La cuestión es saber si esto es así en la realidad para la gran mayoría o si el caso de Coleman es casual y aislado. Cabe preguntarse si realmente necesitamos a la familia una vez que nos convertimos en personas adultas y hasta que punto nuestras acciones se ven condicionadas por ella.

Hay mucho de chantaje moral y sentimental en la unión familiar. Los padres chantajean a sus hijos con el miedo a defraudar cuando las decisiones tomadas no se corresponden con los ideales, costumbres, educación o visión de la vida que ellos tienen. Hay poco respeto, en general, a la libertad de pensamiento y de vida de los hijos. La madre de Coleman le hace chantaje emocional con unos nietos que ni siquiera habían nacido.

Pero al mismo tiempo, los hijos, una vez que sus padres son mayores, también son jueces del comportamiento de los padres al creer que no corresponden a “su edad”, como en el caso de la realción de Coleman con Faunia.

En el día a día, si la dependencia de unos y otros es material siempre habrá una contrapartida, un precio a pagar. Se necesita ayuda en el cuidado de los hijos y no se puede evitar que también les eduquen, para bien o para mal. Al mismo tiempo, otros padres valoran que lo prioritario es mantener el estatus social. De padre médico hijo médico. ¡¡¡Y ay de aquel que se le ocurra ser poeta!!!!

15.3.08

No somos libres. Philip Roth. La mancha humana

El lugar, la familia, la religión o la sociedad a la que pertenecemos condicionan nuestras vidas. Coleman Silk desafía a su propio destino como negro que no lo parece, renegando de su origen y familia para ser libre y para optar a las oportunidades de un mundo de blancos. Se convierte en un judío eminente y vive como tal, creando su propia realidad.
Pero una cosa es querer vivir la realidad en la que creemos y otra que el sistema nos deje conseguirlo, sin contar con qué o a quién tendremos que sacrificar por el camino.

Coleman renunció a vivir como un negro para vivir como un judío. Su decisión fue consecuencia de la historia, de la marginación sufrida por su raza a lo largo de la historia, una respuesta a la situación histórica. Pero Coleman no llega a ser un auténtico judío y se delata a sí mismo. Cuando habla con el abogado Primus, Coleman se mete con el color blanco de su piel, algo que sólo una persona que no sea blanca puede hacer. Según el crítico Tim Parrish, este es el único momento de la novela en que Coleman desvela su auténtica identidad, y lo hace inconscientemente. Su mente o su conciencia le traicionan.

Este pequeño detalle es revelador, porque Coleman no puede desprenderse de su verdadera identidad. Su vida es un engaño a sí mismo y sobre él pesa la mala conciencia de la renuncia a su raza, la negación de su propia madre o la mentira como base de la relación con su familia. Su deseo llega tan lejos como para retar a la genética teniendo hijos cuando lo normal es que no corriera ese riesgo.
Será necesario un hecho tan irónico como una acusación de racismo, para que una vez que se derrumbe su mundo, todo por lo que luchó, empiece a ser feliz de verdad. El encuentro con la desinhibida Faunia le demuestra que la verdadera libertad la llevamos dentro y es ahí donde hay que buscarla, que lo externo, el color, el estatus o lo que los demás piensen de nosotros ya no son tan esenciales si contamos con “la audacia transgresora” y empezamos a disfrutar de esas otras cosas importantes.

29.2.08

Identidad. Philip Roth

En el comienzo de una de las mejores novelas del siglo XX, el anónimo protagonista está en un sótano rodeado de 1.369 bombillas que lo hagan visible ante una sociedad que se niega a verlo por ser negro. El libro es el hombre invisible de Ralph Ellison.

Al igual que en la mancha humana, uno de los temas principales es la búsqueda de la indentidad. Todas las personas tenemos que buscar nuestro espacio dentro del mundo en que vivimos. El problema es cuando no lo encontramos.

El libro plantea un debate interesante ¿Qué es la identidad? ¿Cómo se forma? ¿Podemos identificarnos como queramos? ¿Dónde están los límites? ¿Puede uno renunciar a ser negro y convertirse en judío?

LA historia nos depara muchas sorpresas. A medida que la vamos leyendo nos vamos sorprendiendo con muchos de los hechos en la vida de Coleman Silk hasta llegar a su "secreto". Un secreto del que depende toda su identidad.

Y, al final, el debate sobre la identidad también puede ser sobre la realidad. ¿Qué es real? Real es lo que nosotros creemos que es.

22.2.08

Philip Roth y la historia. lLa mancha humana

La Mancha Humana es el tercer libro de la trilogía formada por Pastoral Americana y Me casé con un comunista. El propio Roth dijo que “pienso en estos libros como una trilogía en la que se tratan los momentos históricos de la vida norteamericana de post-guerra que han tenido mayor impacto en mi generación”.

Estos hechos son: La Segunda Guerra Mundial, Vietnam, la era McCarthy, los movimientos por los derechos civiles, el Watergate y el más recientemente caso Clinton.

El mérito de Roth está en hacer que algunos temas que en principio sólo pudieran afectar a los estadounidenses, lleguen a todo el mundo. Logra convertir acontecimientos locales en universales y denuncia hechos concretos de la historia de su país, pero que pudieran ser extensibles a otros: las guerras y sus consecuencias, la falta de libertad, el racismo, la corrupción política o el cinismo moral de la sociedad.

Probablemente Vico tuviera razón con su teoría de la historia: aunque con pequeñas variaciones, determinados momentos comparten sus características; toda sociedad pasa por momentos de creación, auge y decadencia. No es que la historia se repita si no que forma parte de una espiral creciente con nuevos elementos cada vez.

Y en esos nuevos elementos deberíamos situar a los protagonistas de la mancha humana:
Coleman Silk ve como su reputación y su carrera se arruinan por una acusación de racista ante un de sus alumnos, y al mismo tiempo, su vida es un engaño por renegar de su propia raza y querer ser libre socialmente.
También el personaje de Lester Farley es víctima de los acontecimientos, arrastrando las terribles secuelas sicológicas de dos guerras que le convierten en un ser insensible, maltrtados y peligroso.

Los personajes de la mancha humana se ven afectados y condicionados personalmente por la parte de la historia de su país que les toca vivir.

13.2.08

Philip Roth. La mancha humana

Nuestra próxima lectura será la mancha humana de Philip Roth.
La adpatación cinematográfica es de Robert Benton y está protagonizada por Nicole Kidman y Anthony Hopkins.

7.2.08

La muerte en el juego de Ripley Patricia Highsmith

¿Por qué Jonathan Trevanny, un hombre tranquilo, y totalmente normal decide pasar la línea y cometer asesinato?. ¿Por codicia?, ¿Por debilidad ante la manipulación?. ¿Por demostrarse algo así mismo?. Apuesto por la opción más romántica, ofrecer a su mujer y su hijo la seguridad económica que no tienen. Devolver a Simone la incondicionalidad que demostró casándose con él. Compensarla del sí quiero sin futuro que aceptó libremente. Ahora ya sabemos que se equivocó. No contó con la integridad moral de su mujer. Quizá por eso Win Wenders decidiera cambiar el final haciendo cómplice a Simone. El otro final de la historia de amor y muerte. Y es que el amor toma otra dimensión ante la evidencia del fin seguro. Todo toma otra dimensión.

Quizá la aportación más interesante de Patricia Highsmith a la novela negra haya sido introducir el complemento psicológico en la acción. La trama se mezcla con la reflexión sobre temas existenciales como la muerte. Por algo se confiesa admiradora de Dostoievski. El miedo, la dolorosa espera, la sinrazón de morir joven, a través del personaje de Jonathan, en este caso. Sin embargo, y creo que de manera intencionada, trivializa al mismo tiempo sobre ello, con el concepto de la muerte que tiene Ripley. Digamos que el mensaje es que no todas las vidas tienen el mismo valor. Se nos presenta la temprana muerte de Jonathan como injusta, pero no hay el menor asomo de remordimiento ni mala conciencia al asesinar a un mafioso. Es más, se plantea la culpabilidad como una cuestión religiosa y no de sentimientos humanos, personificada en Simone. “la vida humana y todo eso” les produce risa. La juventud o la necesidad de defenderse redimen a Ripley de todos sus asesinatos.

Pero si nos fijamos sólo en Jonathan descubrimos cosas interesantes. En primer lugar la autora busca la trascendencia filosófica. La muerte cómo idea abstracta y metafísica, más allá del individuo. La temporalidad de todas las clases de vida, personas, animales y cosas. Todo acabará destruido tarde o temprano. “La sensación de que todo perecería, de que todo acabaría por desmoronarse”. Y al mismo tiempo, la conciencia de la levedad del ser. De que todo seguirá aquí cuando nos vayamos. Jonathan piensa que morirá en la casa en la que vive, y que allí seguirá varias décadas después de que él desaparezca.

Pero el tema que le interesa a Highsmith sobre manera, es el de la muerte fuera de tiempo. El hombre joven y enfermo en una situación límite. ¿Se olvidan en esos casos los valores y principios?. ¿Qué es capaz de hacer un hombre que tiene los días contados?. Ripley es el contrapunto que le da la oportunidad de reflexionar sobre esto con su manipulación. La alienación y el poder de saberse muerto. La posibilidad de vivir más allá de la jurisdicción de la culpa irritante, como diría Roth. ¿Qué trascendencia tienen sus actos si ya no teme al riesgo, la ley o el enemigo?. En el momento que decide acudir a casa de Ripley para ayudarle, decide también diferir sus problemas para que la muerte los resuelva.

En la otra cara de la moneda, el sufrimiento, la espera sin esperanza. Jonathan se siente como el laurel polvoriento que nunca florece, no se mueve, jamás crece y nunca cambia. Es consciente de que no tiene la oportunidad de sentir el declive poco a poco, con tiempo para asimilar el final, como los demás. Asistimos al proceso de aceptación de lo irremediable que nunca es del todo posible. Se puede vivir con eso e incluso sentirse contento algunos días, algo que él mismo se recrimina. “pensó que era propio de locos estar tan alegre y se amonestó así mismo, como hubiera hecho de haber estado a punto de tomarse una copa de más”. Incluso es capaz de disfrutar del dinero que recibe d Reeves, porque todavía está vivo. Pero cuando llega el momento final, nos deja claro que se trata de rendirse ante lo que es imposible prepararse.

Y por último, lo que más nos identifica con Jonathan, el miedo a morir. Sólo puede hacerlo soportable imaginando que vendrá de una manera dulce, “como una ola al deslizarse sobre la arena para volver al mar”.

Dice Shakespeare en Julio César que, de todos los portentos, le parece el más extraño, que los hombres teman, viendo que la muerte, que es un fin necesario, llegará cuando llegue, y que los cobardes mueren muchas veces antes de su muerte. No tuvo en cuenta lo qué da tiempo a pensar si se sabe cuando va a llegar.

31.1.08

Win Wenders y Patricia Highsmith

Cuando ´Win Wenders pensó en Highsmith para adaptar una de sus novelas, no fue el amigo americano la primera en la que pensó, si no en el llanto de la lechuza y el temblor de la falsificación, pero los derechos sobre estos libros ya habían sido adquiridos.

Wenders visitó a Highsmith en 1974 y Wenders la calificaba como a una mujer totalmente honesta y tímida, una mujer que intentaba ser invisible. En cuanto a sus obras Wenders la veía como la continuadora de una línea de escritores que comenzaba en Dashiell Hammett y Raymond Chandler, pero profundizando más en el alma de sus personajes.

Por otra parte, el director también decía que las novelas de Patricia H. traban sobre LA VERDAD. Pero no la verdad como un asunto de lo que es cierto o no: sobre LA VERDAD como tema existencial.

La relación esntre escritora y director no fue fácil. Highsmith no quedó en absoluto satisfecha con el tratamiento que recibió su Ripley, y sobre todo nunca pudo comprender como Dennis Hopper fue el elegido para el papel de Ripley.

25.1.08

Ripley,Patricia Highsmith, el dinero y la libertad

Hay muchas cosas que el dinero no da. Eso es cierto. Más bien a veces es la causa de muchas tristezas. Sin embargo, en el campo literario, el dinero es un recurso muy utilizado como elemento que causa la libertad.

Uno de los principales problemas de muchas novelas es que el comportamiento de sus personajes nos resulte creíble. Y para ello un problema es el trabajo y el tiempo. Los personajes literarios necesitan tiempo para realizar la tarea que el autor les presenta. Una persona solo sobrevive si tiene dinero y éste, normalmente, se logra con el trabajo. Ese dinero le servirá al personaje para “comprar” tiempo libre. Tiempo en el que pueda hacer cosas que resulten interesantes para el argumento de la novela. Este es el caso de novelas como las de Highsmith o las de Auster, por poner un ejemplo.

En la saga de Ripley el tema del dinero se ve ya en la primera novela el talento de Mr. Ripley. Tom se hace rico y puede llevar a cabo su vida “novelesca”. De hecho,su afán por progresar social y económicamente es el tema de la novela
En esta tercera entrega, ya en el primer capítulo se nos deja claro de donde les llega el dinero a Tom Ripley: su suegro es el que les da una renta con la que pueden llevar a cabo la vida necesaria para sus aventuras.

Este tema ya lo habíamos tocado cuando leímos el libro de las ilusiones, de Auster. El dinero, en estas novelas es símbolo de libertad. Da a los protagonistas los recursos y el tiempo necesario para llevar a cabo sus propósitos.

16.1.08

¿Importa un título?. El amigo americano o el juego de Ripley

¿El juego de Ripley o el amigo americano?

Patricia Highsmith comenzá a escribir su tercera novela de la serie de Ripley a finales de octubre de 1971. En 1977 Win Wenders estrena el amigo americano.

Desde entonces los editores cambiaron el título de la novela. ¿Es justa esta jugada comercial? Una obra de arte pierde su título para vender más. No tenemos datos, por ahora, de la opinión de Highsmith sobre el asunto, pero sí de que no le gustó la película, de que Wenders había convertido a Ripley en un mero rufián. La autora estaba incluso pensó en renunciar. a los derechos económicos sobre la película. Pero obviamente no lo hizo.

El cambio de títulos en las obras de arte es algo muy común en el cine y en los libros en los que se basa alguna película. Sin embargo es algo impensable en otras artes como la música o la pintura.

Suponemos que Pat Highsmith le dió mil vueltas a la cabeza antes de quedarse con el título definitivo. No le sirvió de nada. Cualquier editor se lo puede cambiar en cualquier momento. ¿Cual sería nuestra reacción si se le cambia el título a un cuadro, a una canción, a una ópera o a una sinfonía?

En realidad, es un ejemplo más de lo poco que importa la literatura y del escaso valor que se le da en algunos sectores.

8.1.08

Vírgenes Suicidas. Sofia Coppola

Mientras nos preparamos para El amigo americano de Patricia Highsmith y Win Wenders, un último comentario sobre la película Las vírgenes suicidas.

Jazzman. Virgenes Suicidas (Sofia Coppola, 1997)

Mundo adolescente, castración social, curiosidad masculina por conocer el universo femenino, disección de la clase media-alta estadounidense: temas densos, muy difíciles de tratar y conjugar para que parezcan un todo, parecía imposible pero Sofia Coppola lo ha conseguido. Parecía imposible transformar ese magnfíco libro en imágenes y sonido, pero lo ha hecho. El resultado es mejor del que podíamos esperar: poético, cargado de sensibilidad y totalmente cautivador.

Su banda sonora es magnífica, compuesta exclusivamente para la película por “Air”, acompañando a la perfección los momentos de afisxia, angustia e inclusos aquellos en los que la felicidad era sólo un momento efímero. Emociones, sentimientos, impresiones, olores, sentimientos expresados a través de la música, todo ello se dan cita en una película considerada por muchos como obra maestra del cine moderno. Aire fresco para un mundo que empezaba a oler a rancio y repetitivo, y aunque para muchos no es más que un aire de modernidad de postín, no deja de ser ingenioso y original.

No nos podemos imaginar otra transformación en realidad del mundo Lisbon. Las particularidades que convierten a cualquier muchacha en una diosa a los ojos de los jovencitos, se multiplican cuando hablamos de las hermanas Lisbon, es por ello que el retrato que se planta ante nosotros sea simplemente genial. Como si de un artista se tratara, Sofia Coppola considera a las jovencitas como si fueran obras de arte, dibujándo trazo a trazo con paciencia y minuciosidad cada milímetro de su alma, dejando una impronta en nosotros difícil de olvidar. Obra cargada de personalidad pero de una universalidad incuestionable, de ahí que la impresión en nostros sea aún más notable.

Podríamos pasar horas hablando de esta película, o comentando los minusculos detalles que la hacen grande, sin embargo, no hay nada mejor que sentarse ante la pantalla y dejarse transportar por esta auténtica obra de arte.

Mi valoración: 10

23.12.07

Gracias!!!

Gracias!!!
A quienes seguís colaborando y participando en nuestro club. Volvemos en enero con
EL AMIGO AMERICANO, de Patricia Highsmith y película de Win Wenders.

Y este es nuestro regalo de Navidad. Probablemente la mejor canción del año:

Cristina y Nacho Vegas cantando Me he perdido.

Y como recuerdo, Nacho Vegas y La canción de Michi Panero. Una pequeña debilidad.

14.12.07

Adolescencia y Vírgenes cuicidas

La adolescencia, ese estado de energía sin empleo, de sentimientos extremos, de indolencia e impaciencia, en el que se abren nuestras posibilidades de ser, y donde lo malo o excelente de nuestra persona está por ver. En algún lugar de nuestra mente, en estos años, se guardan, el gesto, la palabra, el hecho que nos marca, preparados para salir cuando menos lo esperamos, dirigiendo nuestra actitud ante la vida futura.

Ahora bien, el ser mujer y adolescente es doblemente complejo. Aunque lo parezca no son actos banales, comer a todas horas espagueti por amor, como hace Cecilia, o escribir por todas partes el nombre de aquel al que se admira y ama con autentica pasión, como hace Lux. Detrás de las tonterías de la edad están ocultos grandes sentimientos, que aún no se han empañado con la experiencia. Hay que reconocer que ellos están en este momento a años luz en su conocimiento de lo divino y lo humano, demasiado ocupados contando agujeros en el techo, o mirando debajo de las faldas, mientras ellas profundizan en las artes del amor y la seducción, escribiendo cartas con huellas de labios y aprendiendo que colores combinan y cuales no.

Hombre o mujer, el adolescente es un ser vulnerable y sensible, que percibe una imagen deformada de si mismo a través de la opinión de los demás, que en este momento pesa más que el propio criterio. Sin embargo se trata de una prueba que es imprescindible pasar, un aprendizaje iniciático en el camino hacia la madurez. Hay que aprender errando, porque de lo contrario la jaula de cristal se romperá algún día sin estar preparados. Los Lisbon parecen querer a sus hijas, pero equivocan las formas. Confunden protección con aislamiento.

Es comprensible, que en la inconsistencia e inestabilidad de carácter de una adolescente, puedan estar en un mismo plano de importancia, decidir que zapatos ponerse para una fiesta, o qué método utilizar para suicidarse. Ese es el peligro de la incomunicación, de la ausencia de guía, de la falta de un referente sólido.
Es cierto que la comunicación entre padres e hijos se complica enormemente en esta etapa, pero lo sabio es mantenerse en retén y a la espera de que pase pronto, sin bajar la guardia. De vez en cuando siendo inflexible, y las más intentando la negociación y el diálogo, hasta que la sensatez vuelva a nuestras vidas. Haciendo bueno el dicho, manos que no dais que esperáis, por lo menos habrá que escuchar cuales son las necesidades en las que se puede ceder.
Parece que no hay nada de todo esto en casa de los Lisbon. Es posible levantarse un día y tener la impresión de que no se conoce a los hijos, “como si fueran personas extrañas, con las que uno acepta vivir”, pero si es sólo un espejismo pasajero, de lo contrario algo habremos hecho mal antes de llegar hasta aquí.

Ser adolescente puede ser agotador para todos, pero tiene su encanto. Con el tiempo nos vamos desprendiendo de muchos de sus valores en pos de la madurez y las responsabilidades. Es lo que se espera de nosotros.
No he vuelto a reír, ni tampoco a llorar con la misma sinceridad de entonces, y lo hecho de menos.

Personalmente rompo una lanza por lo que estas hermanas representan, haciendo buenas las palabras del profeta: el frío y la noche cubrirían la tierra y el alma se hundiría en la miseria, si los buenos Dioses desde sus quietas moradas, no enviaran de vez en cuando al mundo a tales adolescentes, para rejuvenecer la marchita vida de los hombres.

5.12.07

Rock y Vírgenes suicidas

Hace ya tanto tiempo de todo esto, que ahora mismo no consigo recordar si fue a Robert Johnson el primer bluesman que hizo un pacto con el diablo. Se decía, que todos los buenos músicos se encontraban con él en los cruces de caminos. Nuestro infernal amigo les ofrecía el talento necesario a cambio de su alma. Igual que a Fausto. ¿Quién sabe? Quizás Fausto fue el primer bluesman de la historia.

El hecho es que desde entonces, el blues y todos sus derivados hasta llegar a nuestros días han sido consideradas músicas malditas. Música que incita al baile, al roce de los cuerpos, al placer sexual y a la sensualidad. A la pérdida de la estabilidad emocional. A estados de ánimo que nos hacen caer en las más dulces tentaciones. Siendo así ¿Cómo no iban a escribir los Rolling (Sus Satánicas Majestades para los amigos) una canción titulada Sympathy for the Devil.

En Las vírgenes suicidas la música aparece en todo su esplendor satánico. Para el señor y la señora Lisbon son una causa del mal de sus hijas y necesitan deshacerse de todos esos vinilos que incitan a la lujuria y al suicidio. Pero no saben que ese mal seguirá entrando por la línea telefónica a través de intercambios musicales. Dicho sea de paso, un intercambio musical que no logro entender muy bien. Y mira que lo he intentado.

Pero sí logro entender que Trip Fontaine escuche a Pink Floyd y a Yes. Cualquiera que haya vivido un mínimo de años en los 70 sabe que tipos de personas eran los que escuchaban a estos grupos. Una definición perfecta a través de la música. Y, aunque no nos lo diga el texto, si la historia transcurre en Michigan en 1974, es muy probable que los discos que escuche sean The Dark Side of the Moon (La cara oculta de la luna) de los Floyd y el Close to the Edge o Fragile the Yes, aunque sea de 1972. Y es que no creo que Trip perdiera el tiempo escuchando los discos posteriores de Yes. Pero eso es solo una intuición.

Y también es muy interesante la mención a la portada y contraportada del Abbey Road de The Beatles. Un disco también mítico, lleno de “señales” que decían que Paul McCartney había muerto

26.11.07

La docta ignorancia. Las vírgenes suicidas

Hay novelas que tienen raigambre en la sociedad sin que yo logré averiguar el por qué. Este libro es otro ejemplo: me ha decepcionado. Y no es que me haya desagradado la trama - que seguramente tiene más miga que la exprimida - sino que no comparto en absoluto el modo de escritura empleado. Una primera persona del plural retratada mediante un registro propio de reportaje no creo que sea lo más adecuado para una novela de este tipo. Además he observado errores de bulto: como la manía infantiloide de hacer aparecer objetos de narración justo en el momendo adecuado; cosa que en un libro que pretende ser un informe objetivo parece incluso chistoso.
Me ha costado leerlo. He necesitado estómago; esperando que al final algo me hiciera sucumbir a un pretendido encantamiento.
Pero sinceramente me ha parecido un libro absurdo cuando pretender ser tan fiel a lo que cuenta que incluso adjunta documentos al texto: como si se relatara a un juez... Sí que es un retrato de la sociedad estadounidense; pero más parecido a un reportaje etnológico que a una novela de pretendido éxito. Sé que es primera novela; y que su pretendido escándalo hizo pasar por encima estos errores.
Sinceramente no lo recomiendo. Con el estómago que tengo que me cueste tanto leer un librito es significativo. Mal. O no capto matices o este libro está sobrestimado. Y mucho.

http://ladoctaignorancia.blogspot.com

20.11.07

¿Qué es la belleza? Las vírgenes suicidas

Una de las claves de esta historia es la belleza. La fascinación que las hermanas Lisbon causan entre los adolescentes de Grosse Pointe, Michigan, se debe a la belleza de las mismas y al hecho de que esa belleza parezca inaccesible. Todo ésto unido a la juventud y supuesta pureza de las chicas.

Pero ¿qué es la belleza? ¿Por qué unas cosas nos resultan bellas y otras no? ¿De qué depende? ¿Es subjetiva o por el contrario hay un canon establecido de los que es o no es bello? ¿Qué pensaríamos nosotros de las hermanas Lisbon?

En Fedro, Platón decía que en la tierra no hay imágenes visibles de aspectos como la sabiduría, pero que sí hay imágenes de la belleza. Así pues, es algo que se puede ver y que, por tanto, seríamos capaces de definir.

De todas las definiciones posibles, yo me quedaría con la que depende del punto de vista psicológico. En dicha teoría se analizan los procesos psicológicos por los que se emite un juicio de valor diciendo que algo es bello y que la naturaleza de lo bello depende de lo que entienda por tal la sociedad que emita el veredicto.

Así se pueden explicar los cambios en los cánones de belleza a través de la historia. Fijémonos en el ideal de belleza desde la antigüedad y veremos como ha ido cambiando con los tiempos y con las modas, con la forma de pensar y de actuar de la sociedad en la que se vive.

Por tanto, se puede decir que la belleza es totalmente subjetiva y que cambia con los tiempos, que lo que hoy es bello mañana no lo es. Que las hermanas Lisbon son bellas en su contexto, pero que no tienen por qué serlo en otro. Y que un lector como tu o como yo puede pensar que las hermanas Lisbon no tienen nada de bellas. Que lo que nos gusta son las personas con gafas. Como su madre, aunque las tenga de bibliotecaria

14.11.07

.La intimidad desnuda. Fresas salvajes.

La intimidad se desnuda ante nosotros, espectadores indiscretos, desde la primera imagen de “Fresas salvaje”. Nos metemos de puntillas en el terreno privado de un hombre de edad, el lugar sagrado donde acumula libros y objetos de toda una vida, el refugio que todos anhelamos y protegemos y al que sólo acceden los íntimos que hayan hecho méritos de merecerlo. Su fiel ama de llaves se detiene pudorosa y discreta en el umbral de la puerta, no osando profanarlo.

Del refugio a la alcoba, dentro aún del universo íntimo en el que, en la más estricta soledad, los hombres meditamos con la almohada o damos rienda suelta a los fantasmas del subconsciente que viven en nuestros sueños. Somos testigos del miedo al tiempo detenido del que se sabe sin futuro y cercano a la muerte.

Si existe alguna encuesta sobre estas cosas, seguramente demostrará, que un tanto por ciento bien elevado de peleas conyugales y familiares de todo tipo, encuentran su lugar perfecto, seguramente por reducido e íntimo, en el interior de un coche en un viaje de rutina. El voyeur más avezado debería sonrojarse ante las hirientes palabras de Marianne, la cuña que empieza a quebrar el orden, tan estable y asentado de las cosas. El hasta ahora exitoso y respetable hombre de mundo, se quita “la máscara de buenos modales” y se nos muestra egocéntrico, usurero, egoísta, machista y cruel con sus seres queridos.

Recurrente por efectivo, el recurso del coche dentro de otro coche, reduce el espacio donde se guardan los secretos de familia. Aquí se nos hace difícil seguir siendo público pasivo, así que sin poder evitarlo nos vemos tomando partido: Marianne o Evard, la vida o la muerte, la pareja o el hijo por venir, la sumisión o la liberación de la mujer.

En nuestro viaje no estamos solos, somos ya algunos más los que espiamos las vida ajenas, obligados a escuchar la durísima pelea de una extraña pareja, o no tan extraña, que se agarra de manos y pies a su mundo derruido, a la triste realidad de su fracaso. Eligen llegar juntos e irse juntos, en coche o a pie, con lo fácil que sería separarse en este punto. Quizá sea mejor el infierno que la nada, lo que me recuerda otra frase de otra gran película de Bergman: “si esto es el infierno, prefiero vivirlo contigo”.

No sabría decir en qué momento exacto, dejamos de ser meros mirones sin responsabilidades y empezamos a identificarnos con el personaje. En qué momento compartimos viaje “por la calle de bastidores vagamente alumbrada que es la memoria”, y nos miramos en el mismo espejo, que tanto duele, observándonos a nosotros mismos. En qué momento, añoramos juntos, tras la ventana indiscreta, la oportunidad perdida que no volverá jamás, mientras Sigfrid y Sara se besan en el piano.

7.11.07

Los viajes de Bergman. Fresas salvajes

Cuando se es joven, los viajes, indudablemente, van siempre hacia delante. Intentamos soñar con un futuro mejor, intentamos asomarnos a un agujero y ver cómo será nuestro futuro.

Quizás sea una pena que tengamos que llegar al fin de nuestros días para saber que la esperanza no está en el futuro, está en volver al pasado, en recrearlo, en analizarlo, en expulsar fantasmas y viejos temores, en arreglar cuentas con uno mismo lo más rápidamente posible.

Y quizás sea entonces cuando nos damos cuenta de que la muerte no es una amenaza, sino que simplemente es el último paso, necesario para completar el proceso de la vida. Aunque intentemos reírnos de ella y soñemos que la burlamos asistiendo a nuestro propio entierro o imaginando relojes sin manecillas que detengan el tiempo.

Y también de que las relaciones humanas no son perfectas y de que, al final, las parejas son abandonadas en medio de una carretera, pendientes de un destino que no son capaces de comprender. Quizás en la carretera perdida de Lynch. O en esa carretera hacia ninguna parte a la que cantaban los Talking Heads.

También es cierto que la mujer debe decidir su destino, no debe conformarse con lo que la sociedad establece para ella, porque la sociedad está dominada por hombres. Ya lo decía Rimbaud, probablemente mucho más femenino que muchas mujeres: “ser moderno es una obligación.”

Cuando se es mayor, los viajes, indudablemente, van hacia atrás. No hay futuro. Y es que su ausencia es lo único que nos hace mirar atrás. Es la única dirección posible. Una pena. Quizás todos necesitemos unas fresas salvajes dos o tres veces en la vida. Y pronto. Muy pronto.


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17.10.07

Jazzman. Carta de una desconocida. Max Ophuls

“Cuando acabes de leer esta carta ya habré muerto..." Con este comienzo desgarrador se nos anuncia casi sin que nos hayamos acomodado en el sillón el final triste de esta historia. Quizás por eso la película esté impregnada de un halo de romanticismo y melancolía en cada uno de sus fotogramas, quizás por eso hasta las escenas más felices parecen tristes, quizás por eso parece que contemplamos el espectáculo de un payaso que a pesar de tener dibujada en su cara una sonrisa sus ojos reflejan la tristeza que hay en su interior y quizás por eso sea una de las más bellas historias tristes jamás contada.

Max Ophüls logra construir un espléndido drama romántico dónde las situaciones idílicas hacen que por momentos nos sumerjamos en ese universo particular de uso exclusivo de los enamorados. Su guión firme y meticuloso aporta la calidez y emotividad necesaria para hacer frente al frío de una Viena idílica excelentemente ambientada. Plasmando su sello personal, el director logra en apenas hora y media atraparnos dentro de esta desgarradora historia de amor, transportándonos de la cruda y triste realidad al cuento de hadas, para nuevamente traernos al mundo real.

Joan Fontaine llena la escena con su presencia, irradia en cada momento que aparece, nos deslumbra con su impresionante belleza y su contenida emotividad. En su papel de amante sufridora, nos hace sentir que lamentablemente a veces las personas no pertenecen a quien les ama. Sus definiciones sinceras y cálidas del amor mientras está con su amado nos llevan a engaño y nos hacen creer que no importa lo que uno sacrifique con tal de vivir esos maravillosos momentos con quien ama. Dificilmente encontraremos una joya de tanta belleza poética.

Por eso, y aún sabiendo cual será su final es inevitable que sintamos dolor ante este amargo cuento de hadas, dolor de quién ha amado con toda su alma pero no ha sido correspondido, de quién a pesar de amar continuara siendo una desconocida para la otra persona, de quién un día oyera tocar el piano y su dulce melodía anunciara su muerte.

Mi valoración: 9

15.10.07

Sesiones Dobles

Nueva edición del proyecto Sesiones Dobles.

Ingmar Bergman
El séptimo sello. Director: Ingmar Bergman
Guionista: Ingmar Bergman
Año: 1957
País: Suecia

Fresas Salvajes
Director: Ingmar Bergman
Guionista: Ingmar Bergman
Año: 1957País: Suecia

Fechas de visionado: 17 de Septiembre al 31 de Octubre de 2.007

Fechas de publicación posts: 1 al 15 de Noviembre de 2.007

Blogs participantes:

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