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7.2.08

La muerte en el juego de Ripley Patricia Highsmith

¿Por qué Jonathan Trevanny, un hombre tranquilo, y totalmente normal decide pasar la línea y cometer asesinato?. ¿Por codicia?, ¿Por debilidad ante la manipulación?. ¿Por demostrarse algo así mismo?. Apuesto por la opción más romántica, ofrecer a su mujer y su hijo la seguridad económica que no tienen. Devolver a Simone la incondicionalidad que demostró casándose con él. Compensarla del sí quiero sin futuro que aceptó libremente. Ahora ya sabemos que se equivocó. No contó con la integridad moral de su mujer. Quizá por eso Win Wenders decidiera cambiar el final haciendo cómplice a Simone. El otro final de la historia de amor y muerte. Y es que el amor toma otra dimensión ante la evidencia del fin seguro. Todo toma otra dimensión.

Quizá la aportación más interesante de Patricia Highsmith a la novela negra haya sido introducir el complemento psicológico en la acción. La trama se mezcla con la reflexión sobre temas existenciales como la muerte. Por algo se confiesa admiradora de Dostoievski. El miedo, la dolorosa espera, la sinrazón de morir joven, a través del personaje de Jonathan, en este caso. Sin embargo, y creo que de manera intencionada, trivializa al mismo tiempo sobre ello, con el concepto de la muerte que tiene Ripley. Digamos que el mensaje es que no todas las vidas tienen el mismo valor. Se nos presenta la temprana muerte de Jonathan como injusta, pero no hay el menor asomo de remordimiento ni mala conciencia al asesinar a un mafioso. Es más, se plantea la culpabilidad como una cuestión religiosa y no de sentimientos humanos, personificada en Simone. “la vida humana y todo eso” les produce risa. La juventud o la necesidad de defenderse redimen a Ripley de todos sus asesinatos.

Pero si nos fijamos sólo en Jonathan descubrimos cosas interesantes. En primer lugar la autora busca la trascendencia filosófica. La muerte cómo idea abstracta y metafísica, más allá del individuo. La temporalidad de todas las clases de vida, personas, animales y cosas. Todo acabará destruido tarde o temprano. “La sensación de que todo perecería, de que todo acabaría por desmoronarse”. Y al mismo tiempo, la conciencia de la levedad del ser. De que todo seguirá aquí cuando nos vayamos. Jonathan piensa que morirá en la casa en la que vive, y que allí seguirá varias décadas después de que él desaparezca.

Pero el tema que le interesa a Highsmith sobre manera, es el de la muerte fuera de tiempo. El hombre joven y enfermo en una situación límite. ¿Se olvidan en esos casos los valores y principios?. ¿Qué es capaz de hacer un hombre que tiene los días contados?. Ripley es el contrapunto que le da la oportunidad de reflexionar sobre esto con su manipulación. La alienación y el poder de saberse muerto. La posibilidad de vivir más allá de la jurisdicción de la culpa irritante, como diría Roth. ¿Qué trascendencia tienen sus actos si ya no teme al riesgo, la ley o el enemigo?. En el momento que decide acudir a casa de Ripley para ayudarle, decide también diferir sus problemas para que la muerte los resuelva.

En la otra cara de la moneda, el sufrimiento, la espera sin esperanza. Jonathan se siente como el laurel polvoriento que nunca florece, no se mueve, jamás crece y nunca cambia. Es consciente de que no tiene la oportunidad de sentir el declive poco a poco, con tiempo para asimilar el final, como los demás. Asistimos al proceso de aceptación de lo irremediable que nunca es del todo posible. Se puede vivir con eso e incluso sentirse contento algunos días, algo que él mismo se recrimina. “pensó que era propio de locos estar tan alegre y se amonestó así mismo, como hubiera hecho de haber estado a punto de tomarse una copa de más”. Incluso es capaz de disfrutar del dinero que recibe d Reeves, porque todavía está vivo. Pero cuando llega el momento final, nos deja claro que se trata de rendirse ante lo que es imposible prepararse.

Y por último, lo que más nos identifica con Jonathan, el miedo a morir. Sólo puede hacerlo soportable imaginando que vendrá de una manera dulce, “como una ola al deslizarse sobre la arena para volver al mar”.

Dice Shakespeare en Julio César que, de todos los portentos, le parece el más extraño, que los hombres teman, viendo que la muerte, que es un fin necesario, llegará cuando llegue, y que los cobardes mueren muchas veces antes de su muerte. No tuvo en cuenta lo qué da tiempo a pensar si se sabe cuando va a llegar.

31.1.08

Win Wenders y Patricia Highsmith

Cuando ´Win Wenders pensó en Highsmith para adaptar una de sus novelas, no fue el amigo americano la primera en la que pensó, si no en el llanto de la lechuza y el temblor de la falsificación, pero los derechos sobre estos libros ya habían sido adquiridos.

Wenders visitó a Highsmith en 1974 y Wenders la calificaba como a una mujer totalmente honesta y tímida, una mujer que intentaba ser invisible. En cuanto a sus obras Wenders la veía como la continuadora de una línea de escritores que comenzaba en Dashiell Hammett y Raymond Chandler, pero profundizando más en el alma de sus personajes.

Por otra parte, el director también decía que las novelas de Patricia H. traban sobre LA VERDAD. Pero no la verdad como un asunto de lo que es cierto o no: sobre LA VERDAD como tema existencial.

La relación esntre escritora y director no fue fácil. Highsmith no quedó en absoluto satisfecha con el tratamiento que recibió su Ripley, y sobre todo nunca pudo comprender como Dennis Hopper fue el elegido para el papel de Ripley.

25.1.08

Ripley,Patricia Highsmith, el dinero y la libertad

Hay muchas cosas que el dinero no da. Eso es cierto. Más bien a veces es la causa de muchas tristezas. Sin embargo, en el campo literario, el dinero es un recurso muy utilizado como elemento que causa la libertad.

Uno de los principales problemas de muchas novelas es que el comportamiento de sus personajes nos resulte creíble. Y para ello un problema es el trabajo y el tiempo. Los personajes literarios necesitan tiempo para realizar la tarea que el autor les presenta. Una persona solo sobrevive si tiene dinero y éste, normalmente, se logra con el trabajo. Ese dinero le servirá al personaje para “comprar” tiempo libre. Tiempo en el que pueda hacer cosas que resulten interesantes para el argumento de la novela. Este es el caso de novelas como las de Highsmith o las de Auster, por poner un ejemplo.

En la saga de Ripley el tema del dinero se ve ya en la primera novela el talento de Mr. Ripley. Tom se hace rico y puede llevar a cabo su vida “novelesca”. De hecho,su afán por progresar social y económicamente es el tema de la novela
En esta tercera entrega, ya en el primer capítulo se nos deja claro de donde les llega el dinero a Tom Ripley: su suegro es el que les da una renta con la que pueden llevar a cabo la vida necesaria para sus aventuras.

Este tema ya lo habíamos tocado cuando leímos el libro de las ilusiones, de Auster. El dinero, en estas novelas es símbolo de libertad. Da a los protagonistas los recursos y el tiempo necesario para llevar a cabo sus propósitos.

16.1.08

¿Importa un título?. El amigo americano o el juego de Ripley

¿El juego de Ripley o el amigo americano?

Patricia Highsmith comenzá a escribir su tercera novela de la serie de Ripley a finales de octubre de 1971. En 1977 Win Wenders estrena el amigo americano.

Desde entonces los editores cambiaron el título de la novela. ¿Es justa esta jugada comercial? Una obra de arte pierde su título para vender más. No tenemos datos, por ahora, de la opinión de Highsmith sobre el asunto, pero sí de que no le gustó la película, de que Wenders había convertido a Ripley en un mero rufián. La autora estaba incluso pensó en renunciar. a los derechos económicos sobre la película. Pero obviamente no lo hizo.

El cambio de títulos en las obras de arte es algo muy común en el cine y en los libros en los que se basa alguna película. Sin embargo es algo impensable en otras artes como la música o la pintura.

Suponemos que Pat Highsmith le dió mil vueltas a la cabeza antes de quedarse con el título definitivo. No le sirvió de nada. Cualquier editor se lo puede cambiar en cualquier momento. ¿Cual sería nuestra reacción si se le cambia el título a un cuadro, a una canción, a una ópera o a una sinfonía?

En realidad, es un ejemplo más de lo poco que importa la literatura y del escaso valor que se le da en algunos sectores.